Clientes nuevos

Cómo conseguir clientes nuevos para una empresa que le vende a otras empresas

Dónde buscar a las empresas que te pueden comprar, a cuál escribirle primero, qué decirle, cuántas veces insistir y cuándo pasarle el interesado a tu vendedor.

Actualizado el · por Sebastián Guelfand, fundador de Prospia 10 min de lectura

Guías

La respuesta corta

Se consiguen saliendo a buscarlos todos los días: armar la lista de empresas que te pueden comprar, elegir a cuáles escribirles, mandar un primer mensaje corto e insistir con orden. Lo difícil es sostenerlo: prospectar es lo primero que se posterga cuando el equipo atiende a los clientes de siempre. Un vendedor con IA puede hacer esa parte de arriba del embudo —buscar, descartar, escribir el primer mensaje e insistir— y tu gente entra cuando alguien levanta la mano.

¿Por qué conseguir clientes nuevos es lo primero que se posterga?

En muchas pymes que le venden a otras empresas, los clientes nuevos llegan solos: un referido, una feria, el que encontró tu web. Mientras llegan, nadie sale a buscar. Y cuando dejan de llegar, el equipo está tapado con los clientes de siempre: pedidos, entregas, reclamos, cobranzas.

Prospectar no tiene fecha de entrega. Un pedido atrasado lo reclama el cliente el mismo día; una empresa a la que nadie le escribió no reclama nada. Por eso se posterga, y el costo se ve tarde: lo que no se sembró este mes es la venta que falta más adelante.

La salida no es una campaña grande cada tanto: es una rutina chica que sale todos los días.

¿Dónde busco empresas que me puedan comprar?

Antes de buscar, poné en una frase quién es un buen cliente para vos: qué negocio, en qué zona y qué señal te dice que te puede comprar. «Corralones de Mendoza que venden sanitarios», «ferreterías del oeste del conurbano», «fábricas de ropa que tercerizan el estampado». Esa frase es tu búsqueda. Con ella, las fuentes son conocidas:

  • Google: buscando el rubro y la zona aparecen los negocios con local o depósito.
  • Instagram: muchos comercios chicos atienden por ahí, y a veces es el único lugar donde están.
  • La web de cada empresa: qué venden, a quién y cómo contactarlos. Te dice si vale la pena escribirles.
  • Tu propia base: clientes que dejaron de comprar, presupuestos que no avanzaron y contactos de ferias. Revisá cuáles siguen encajando con lo que vendés.

Si usás una base comprada, revisá el rubro, la zona y los datos de contacto antes de escribir. Aplicale los mismos criterios que a tu propia base.

¿A cuál le escribo primero?

No a todas. De una búsqueda de corralones salen también ferreterías que no venden lo tuyo, cadenas que compran en casa central y tu propia competencia. Escribirle a todos gasta tiempo y, por WhatsApp, mandar mucho en frío te juega en contra.

Ordená con tres niveles y un motivo escrito. Alto: vende justo lo que vos proveés, en tu zona y con el tamaño para comprarte. Medio: podría, pero hay una duda. Bajo: es del rubro, pero difícilmente te compre. Aparte, tres que no se contactan: los que no aplican, la competencia y los que ya son clientes.

¿Qué le escribo a una empresa que no me conoce?

El primer mensaje tiene un solo trabajo: que te contesten. No vende ni manda el catálogo. Lleva cuatro cosas:

  • Quién sos, en una línea y con nombre de persona, no sólo de empresa.
  • Por qué le escribís a ese negocio: algo que viste en su web o en su cuenta.
  • Qué le podés resolver, en sus palabras: reposición, plazo de entrega, mínimo de compra.
  • Una sola pregunta fácil de contestar, como quién se ocupa de las compras.

Un ejemplo inventado: «Hola, ¿cómo va? Soy Laura, te escribo de una distribuidora de sanitarios de Mendoza. Vi que tienen grifería. ¿Quién se ocupa de las compras de esa línea?». La lista de precios viene cuando contestan.

Por WhatsApp importa también el ritmo: de a poco, con pausa entre un mensaje y otro, en horario de oficina y desde un número aparte del de atención. Un número nuevo se prepara y arranca con pocos mensajes. Mandarle lo mismo a todos de golpe es un envío masivo, y se nota.

¿Cuántas veces insisto si no me contestan?

Más de una: muchas veces el primer mensaje se lee al pasar y queda sin contestar. Insistir no es repetir: cada vuelta trae algo nuevo y parte de lo que ya se habló. Un ritmo razonable es volver a escribir a la semana, a las dos semanas y, si sigue sin contestar, unos meses después. Y lo que te contestan cambia lo que sigue:

Lo que te contestanQué significaQué hacer
NadaTodavía no sabés nada: no es un no.Volver a escribir con algo nuevo, cada vez más espaciado.
«Mandame la lista»Curiosidad, no necesariamente compra.Preguntar qué producto y qué cantidad necesita.
«Hablá con el encargado de compras»Te abrieron la puerta.Escribirle a esa persona, contando quién te pasó el contacto.
«Más adelante» o «te aviso»Ahora no es el momento.Volver a escribir más adelante, no la semana que viene.
«Ya tengo proveedor»Hoy no, pero los proveedores a veces fallan.Volver a escribir cada tanto, sin presionar.
«Llamame»Quiere hablar con una persona.Que lo llame alguien del equipo, rápido.
«No me escriban más»Es un no.Cortar y no volver a escribirle.

Lo que más se pierde no es el que dijo que no: es el que dijo «más adelante» y nadie volvió a escribirle.

¿Qué puedo esperar cuando empiezo a contactar empresas?

Podés medir respuestas y conversaciones de compra, pero esos datos no dicen cuántos contactos necesitás para cerrar un cliente. Como referencia, medido en una operación real de prospección B2B por WhatsApp, sobre negocios ya calificados: respondieron entre el 27 % y el 46 % de los contactados (los de mejor nivel, más) y aproximadamente 1 de cada 40 llegó a una conversación seria de compra. Por cada 20 contactados, responden entre 5 y 9. Y la venta entre empresas suele tardar de 1 a 3 meses.

Es una medición de esa operación, no una tasa garantizada para tu empresa ni una cantidad de ventas. Para que aparezcan conversaciones serias seguido, hay que escribirle a empresas nuevas todas las semanas. Por eso la prospección no puede depender de que al vendedor le sobre tiempo.

¿Cuándo le paso el contacto a un vendedor?

Cuando levanta la mano: pide precio para una cantidad, pregunta mínimos o plazos, o pide que lo llamen. Antes, conviene averiguar qué producto necesita y en qué volumen, así el vendedor no arranca de cero.

Y se pasa con un resumen: quién es, qué necesita, cuánto, qué objeciones puso y en qué quedó. Si el vendedor tiene que leer toda la charla, el contacto se enfría. Si pensás sumar a alguien sólo para prospectar, mirá Prospia o contratar un vendedor.

¿Cómo mejora Prospia Vendedor la búsqueda de clientes nuevos?

Prospia Vendedor es un vendedor con IA implementado a medida: hace la parte de arriba del embudo todos los días, aunque tu equipo esté a full, y tu gente entra cuando alguien levanta la mano. Problema por problema:

  • La prospección que se posterga. Mientras tu equipo atiende pedidos y entregas, el agente busca empresas del rubro y la zona que definiste y descarta cadenas, duplicados y exclusiones. La búsqueda se mantiene sola: salir a buscar no queda para cuando al vendedor le sobre tiempo.
  • A quién escribirle. En vez de revisar toda la lista desde cero, tu equipo ve cada empresa con su nivel y el motivo. Si aparece una ferretería que no vende tu línea, puede corregirla con un clic. Las reglas nuevas que surgen de esas correcciones las aprueba una persona.
  • El primer mensaje. Tu vendedor no tiene que redactar cada presentación ni acordarse de enviarla. Los textos se preparan para tu negocio y los aprobás antes de usarlos. Salen de a poco, con tope diario y en horario de oficina, desde un número aparte del de atención.
  • La conversación. Si el encargado de compras pregunta por una cantidad, el agente cotiza con tu lista, tus mínimos y tus plazos. Si falta una respuesta, la consulta aparece en Preguntas: tu equipo la escribe, sale por WhatsApp en el mismo hilo y queda aprendida.
  • La insistencia. El corralón que no contestó no depende de un recordatorio del vendedor: si no contestan, el agente vuelve a escribir a los 7, 14 y 90 días, leyendo antes lo que ya se habló, y respeta la fecha que le pidieron. El seguimiento se hace por WhatsApp y por mail. Si piden que no les escriban más, corta.
  • El paso al vendedor. Cuando hay interés real, tu gente recibe el resumen con producto y volumen, para retomar sin pedir de nuevo lo mismo. El resumen diario por WhatsApp muestra lo que quedó quieto. Las llamadas las decide y las hace una persona.

Vos ves la tabla de empresas con el estado y la conversación completa de cada una, desde la compu o el celular. El cierre, las excepciones a los mínimos y las llamadas siguen siendo de tu gente. El detalle está en todo lo que hace, función por función.

Para arrancar: un relevamiento de tu negocio, los criterios de quién es un buen cliente, los mensajes que aprobás, el número aparte y las pruebas hasta que el agente suena como tu equipo. Lleva aproximadamente un mes hasta que trabaja solo.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor forma de conseguir clientes B2B?

La que se sostiene. Los referidos y las ferias no se controlan; lo que sí se controla es buscar todas las semanas empresas elegidas con un criterio, escribirles corto e insistir con orden. Lo que más falla es la constancia.

¿Se puede prospectar empresas por WhatsApp?

Sí: en Argentina muchos negocios atienden a sus proveedores por WhatsApp. Conviene hacerlo desde un número aparte del de atención, a ritmo prudente y con un mensaje pensado para ese negocio. Si alguien pide que no le escriban más, se corta.

¿Cuántas veces hay que insistir si un cliente potencial no contesta?

Tres veces espaciadas es un buen punto de partida: a la semana, a las dos semanas y unos meses después, cada vez con algo nuevo. Si te contestan «más adelante» o «ya tengo proveedor», no es un no: es volver a escribir más tarde.

¿Una inteligencia artificial puede vender por mí?

Puede hacer la parte de arriba: buscar, descartar, escribir el primer mensaje, contestar, cotizar con tu lista de precios e insistir. El cierre, la negociación y las excepciones los hace tu gente.

¿Cuánto cuesta un vendedor con IA como Prospia Vendedor?

Se paga una implementación al principio —el relevamiento, la configuración con tu forma de vender y las pruebas hasta que el agente suene como tu equipo— y después un abono mensual fijo que incluye la plataforma, el agente, el soporte y las mejoras. Sin permanencia, y el costo no sube porque funcione mejor. El número exacto se da en una videollamada sin costo de 30 minutos.

¿Me sirve si ya tengo una base de clientes en Excel?

Sí. La base se importa, se deduplica, se verifica qué números tienen WhatsApp y se clasifica como lo nuevo. Los contactos y las conversaciones son tuyos: si te vas, te llevás tu base.

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¿Querés esto en tu empresa?

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