¿Qué tiene que controlar el software de una metalúrgica?
Una metalúrgica que trabaja a pedido no fabrica un producto: fabrica el plano de cada cliente. Una estructura, un lote de piezas de chapa plegada, una baranda, un gabinete. Cada orden pasa por varios sectores, a veces sale del taller y vuelve, y lleva material que hay que tener antes de arrancar. Lo que el sistema tiene que contestar sin que nadie vaya al galpón es esto:
- En qué sector está cada orden ahora: oficina técnica, corte, plegado, soldadura, afuera en un tercerizado, armado o despacho.
- Con qué plano y qué revisión se está fabricando, para que nadie corte con el plano viejo.
- Qué tiene cargado cada máquina esta semana: la plegadora, el corte por plasma o láser, la guillotina.
- Qué piezas están en el galvanizado o en la pintura, desde cuándo y cuántas tienen que volver.
- Cuánta chapa, perfil y caño hay de cada espesor y medida, y cuánto está separado para una orden.
- Qué se rehizo y por qué: la pieza fuera de medida, el ángulo mal plegado, la soldadura repasada.
Si esas respuestas hoy están repartidas entre la oficina, el taller y los mensajes, necesitás reunirlas en un sistema de producción.
¿Por dónde pasa una orden y qué hay que anotar en cada paso?
Cada taller tiene su recorrido y sus nombres, pero el de una metalúrgica de chapa y estructuras se parece bastante a éste. Lo importante es que cada paso quede anotado cuando la orden pasa de un sector al otro, no a fin de semana de memoria:
| Etapa | Quién la toca | Qué tiene que quedar anotado |
|---|---|---|
| Oficina técnica | El dibujante o el encargado | El plano y su revisión, el despiece y el material que lleva la orden |
| Materiales | Compras o el pañolero | Si la chapa y los perfiles están en el depósito o hay que pedirlos, y de qué remito salieron |
| Corte | El operario de plasma, láser, guillotina o sierra | Que se cortó, cuántas piezas y si quedó un recorte que sirve |
| Plegado y cilindrado | El plegador | Que se plegó, y las piezas que salieron mal y por qué |
| Soldadura y armado | El soldador o el armador | Que está soldada, y lo que hubo que repasar |
| Tercerizado: galvanizado, pintura, arenado | Quien despacha y quien recibe | Cuántas piezas salieron, a qué proveedor, cuándo, y cuántas volvieron |
| Control y despacho | El encargado | Que está completa, contra el plano, y que salió con su remito |
Es un recorrido de ejemplo: hay talleres que mecanizan, que no galvanizan o que montan en obra. Las etapas tienen que ser las tuyas.
Cómo armar una orden que viaje por todos esos sectores sin perderse está en la guía de la orden de trabajo.
¿Cómo convive el sistema de producción con tu sistema administrativo?
Si hoy usás tu sistema administrativo para facturar y llevás el avance del taller en una planilla, podés conservarlo y sumar Prospia Producción para seguir las órdenes y sus estados. El pedido pasa del sistema administrativo con una planilla: no hay conexión automática. Cada sector actualiza el estado cuando la orden pasa al siguiente, y la oficina consulta el mismo historial. La convivencia se explica en ERP y sistema de producción.
Galvanizado y pintura: ¿cómo sé qué piezas tengo afuera?
Es un punto ciego muy común. Las piezas salen en un camión al galvanizado o a la pintura en polvo, y desde ese momento lo único que hay es un remito en una carpeta. Cuando el cliente pregunta, alguien llama al proveedor. Cuando vuelven, nadie cuenta si volvieron todas.
Lo mínimo es tratar al tercerizado como un sector más: que la orden diga «en galvanizado» con la fecha en que salió, y que al volver se anote cuántas piezas llegaron. Así ves qué hay afuera, en qué proveedor, desde hace cuánto y qué orden espera la pintura. Qué anotar de cada envío y cada devolución lo contamos en la guía de producción tercerizada.
¿Cuándo deja de alcanzar la planilla?
Con pocas órdenes por mes y el dueño en el taller, una planilla y un pizarrón andan. Éstas son las señales de que ya no:
- Para saber en qué está una orden hay que ir a preguntarle al encargado.
- Se cortó o se plegó con una revisión vieja del plano y nadie sabe en qué momento cambió.
- Las piezas que están en el galvanizado o en la pintura se conocen recién cuando alguien llama.
- Se compra chapa que había, o se arranca una orden y falta el perfil.
- El retrabajo se arregla en el momento y no queda en ningún lado.
Ahí conviene un sistema. Hay un estado único de cada orden que ven todos, la oficina y el taller. Es colaborativo: cada sector mueve lo suyo cuando la orden pasa de corte a plegado o de soldadura al galvanizado. Queda el historial de quién cambió qué y cuándo. El plan de las máquinas se acomoda solo cuando movés una orden. Y cada persona tiene sus permisos.
¿Cómo mejora Prospia Producción el seguimiento de una metalúrgica?
En tu metalúrgica, Prospia Producción se adapta a tus sectores, máquinas y nombres. Problema por problema, esto es lo que cambia:
- Nadie va al galpón a preguntar. El plegador marca la orden terminada desde el celular y la oficina ya la ve lista para soldar; cada cambio queda con quién lo hizo y cuándo, y se puede buscar y filtrar por cliente o por estado. Ya existe.
- Las piezas afuera se ven. «En galvanizado» o «en pintura» son estados como cualquier otro, y el historial de la orden dice desde cuándo está ahí. Ya existe. Llevar cada envío a un proveedor con sus piezas, las cantidades que vuelven y el saldo pendiente se construye a medida para esa planta.
- El plan de las máquinas deja de vivir en el pizarrón. El encargado arrastra las órdenes en la grilla de la plegadora o del corte, día por día; ve cuánto más le entra a cada día, una orden larga se reparte en varios días y el color es su estado real. Ya existe.
- La chapa no se cuenta a ojo. Lo que entra se carga con la foto del remito desde el celular, y el stock sale por material, y por cliente si trabajás con su chapa, con los sobrantes atados a la orden y un aviso si da negativo. Ya existe. Llevar la chapa por espesor y formato, en chapas y en kilos, y los recortes reutilizables con su medida, se construye a medida para esa planta. Distinguir el material disponible del reservado para cada orden también se construye a medida: el encargado registra la reserva y la oficina ve qué material todavía puede asignar a otro trabajo.
- El retrabajo se mide. La falla se carga por máquina desde el celular, con foto y el material perdido, y con el tiempo da estadísticas de cómo avanza la calidad y en qué máquina hay que tomar medidas. Ya existe.
- El plano viaja con la orden. Que cada orden lleve su plano y su revisión, y que se vea cuándo cambió, se construye a medida.
Se arranca por lo que más duele, que casi siempre son las órdenes y sus estados. Lo que tenés en Excel o Google Sheets se migra, verificado contra el original, y el resto se suma por etapas.