Textil

Sistema de producción para textil, sublimación y confección: qué tiene que controlar

Lo que en una planta textil no entra en una planilla común: la tela en kilos y en metros, la tela del cliente, los talleres de costura y la máquina que marca el ritmo.

Actualizado el · por Sebastián Guelfand, fundador de Prospia 8 min de lectura

Guías

La respuesta corta

Un sistema de producción textil tiene que hacer lo que hace el de cualquier fábrica (en qué está cada pedido, qué máquina lo hace y cuánto demora) y cuatro cosas más: llevar la tela en kilos y en metros con su rinde, separar la tela propia de la que manda cada cliente, seguir lo que está en los talleres de costura y planificar la máquina que marca el ritmo, sea la de estampar, la mesa de corte o la línea de costura. Si un programa no resuelve alguna de las cuatro, esa parte termina en una planilla al costado.

¿Qué tiene de distinto la producción textil?

Las preguntas son las de cualquier fábrica: en qué está cada pedido, cuánto le entra a cada máquina y si hay material para hacerlo. Lo que cambia son cuatro cosas que en otros rubros no aparecen juntas:

  • La tela no se cuenta en una sola unidad. Se compra o se recibe en rollos y por kilo, y se usa por metro. Sin una cuenta que una las dos cifras, el stock no cierra nunca.
  • Muchas veces la tela no es tuya. En la sublimación y el estampado es común trabajar a façon: el cliente manda su tela y vos ponés la máquina y la mano de obra.
  • La costura se terceriza. Muchas marcas y confeccionistas mandan a coser a talleres de afuera, y esa producción no se ve desde la planta.
  • Cada pedido tiene variantes. Colores, diseños, talles y medidas: el mismo producto puede ser veinte renglones distintos.
Calendario de planificación de una máquina: cada día con los pedidos asignados, sus metros y el total del día, y un pedido arrastrado de un día a otro
La planificación de una máquina día por día: se arrastra un pedido y el total de cada día se recalcula solo. Captura de Prospia Producción con datos de ejemplo.

¿Por qué etapas pasa un pedido en sublimación, estampado y confección?

Cada planta tiene su circuito, pero estos son los más comunes. De acá salen los estados de cada pedido:

RubroEtapas típicasEn qué se mideQué hay que controlar además
Sublimación de telasDiseño aprobado, impresión del papel, estampado en la calandra (la máquina de calor), control y entregaMetrosDe qué cliente es la tela, el rinde y cuánta tela sobró
Confección de prendasCorte, costura (propia o en un taller), terminación, control y empaqueUnidades por talle y colorCuánta tela consume cada prenda y qué tiene cada taller
Textiles para el hogar que tercerizanCompra de tela, encargo a un taller, entrega del taller y controlUnidades por productoLa tela que salió hacia cada taller, lo que entregó y lo que se le pagó

Son circuitos de ejemplo: el tuyo puede tener más pasos o llamarlos distinto. Lo importante es escribirlo como es de verdad.

Con el circuito escrito, cada etapa es un estado, y el estado se cambia cuando el pedido pasa de un sector al siguiente. Lo explicamos en la guía de seguimiento de pedidos.

¿Cómo se lleva la tela en kilos y en metros?

Anotando las dos cifras en cada entrada: lo que llegó, en la unidad del remito, y su equivalente en la unidad en que la usás. Lo que une las dos es el rinde, cuántos metros salen de cada kilo: kilos por rinde da metros. El rinde cambia con el peso y el ancho de cada tela, así que va en cada entrada y no como un número fijo por material.

Después, el stock sale solo: lo que entró, menos lo que consumió cada pedido, más lo que volvió como sobrante, atado al pedido del que sobró. Si algo da negativo, es una señal de que falta cargar algo, y el sistema tiene que avisar sin frenar al taller. El paso a paso está en las guías de control de la mercadería que entra y de stock y consumo de materia prima.

¿Cómo separo la tela propia de la que manda el cliente?

Cada entrada tiene que decir de quién es la tela, que no siempre es quien la trae: a veces la manda directo el proveedor del cliente. Dos rollos iguales de dos clientes no son intercambiables; si usás la tela de uno en el pedido del otro, a alguien le va a faltar.

Con eso, el stock se puede ver por cliente: cuánta tela tiene cada uno en tu planta, cuánta usó cada pedido y cuánta sobró. Es la pregunta que el cliente hace siempre, y la que una planilla general contesta peor.

¿Cómo se siguen los talleres de costura?

Como producción que está afuera, no como un proveedor más. De cada taller hay que saber qué productos hace, cuánta tela consume cada unidad, qué tela le mandaste, qué te entregó y qué le pagaste. Con el consumo de cada producto cargado, al hacer un encargo los metros de tela salen solos (cantidad por consumo) y, si la tela disponible no alcanza, el sistema lo avisa antes de mandar nada.

La tela que sale hacia un taller se descuenta del stock en ese momento: sigue siendo tuya, pero ya no está en tu depósito. El detalle está en la guía de seguimiento de talleres externos.

¿Qué máquina hay que planificar?

La que marca el ritmo de la planta, que es donde se forma la fila de pedidos. En sublimación puede ser la calandra o la impresora del papel; en una confección, la mesa de corte o la línea de costura. Se arma una grilla de esa máquina por día, con cuánto produce en metros o en unidades y cuánto tiene cargado, para saber si un pedido más entra esta semana. Cómo se arma está en la guía de planificación de la producción por máquina.

Las fallas también se anotan por máquina: una mancha, un color distinto del aprobado, una costura torcida. Con en qué máquina pasó, de qué tipo fue, una foto, cuántos metros o unidades se perdieron y qué pedido afectó, se ve qué falla se repite y cuánto material se va en eso.

¿Hay un sistema así funcionando en una planta textil?

Sí, dos. Una planta de sublimación digital de telas, cintas y elásticos de Buenos Aires, que trabaja con la tela de sus clientes, sigue su producción en un sistema que hicimos a su medida: pedidos y estados, planificación de la máquina de estampar, entrada de tela con la foto del remito, stock por cliente, fallas e indicadores. Está contado entero, con sus números, en el caso de éxito.

El otro es una marca de textiles para el hogar que terceriza la confección en talleres: está en el recuadro de abajo.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el rinde de una tela?

Es cuántos metros salen de cada kilo de esa tela. Depende de su peso y de su ancho, por eso conviene anotarlo en cada entrada. Con los kilos y el rinde se calculan los metros: kilos por rinde.

¿Se puede llevar el stock de tela por cliente?

Sí, si cada entrada dice de quién es la tela y cada pedido descuenta lo que consumió. Así sabés cuánta tela tiene cada cliente en tu planta, cuánta usó cada pedido y cuánta le sobró.

¿Sirve para un taller de confección?

Sí. Los estados son los tuyos, por ejemplo corte, costura, terminación y control, y si cosés para varias marcas, cada pedido queda con su cliente. Si además mandás a coser afuera, se suma el seguimiento de los talleres.

¿Sirve para diseñar o para hacer moldería?

No. Un sistema de producción sigue los pedidos, el material, las máquinas y los talleres. Para diseñar o hacer moldería hay programas específicos, que conviven con él.

¿Cuánto sale un sistema de producción textil a medida?

En Prospia Producción se paga un costo único que incluye el análisis, el desarrollo, la implementación y la capacitación, y después un abono mensual de mantenimiento y mejoras constantes, sin permanencia. Se cotiza en 48 horas hábiles, después de una videollamada sin costo de 30 minutos.

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