¿Qué cambia cuando el material es del cliente?
Trabajar a façon (o a fasón) es poner la máquina y la mano de obra sobre un material que no es tuyo. El cliente te manda la tela para estampar, la chapa para cortar, el material para inyectar o las piezas para pintar, y vos le devolvés el trabajo hecho. No comprás la materia prima, pero respondés por ella mientras está en tu planta.
Con material propio, un error de stock es plata tuya. Con material del cliente es una discusión: te mandó diez rollos, le entregaste el pedido y pregunta dónde está el resto. Si no podés mostrarle cuánto entró, cuánto se usó y cuánto queda, es tu palabra contra la suya.
| Rubro | Qué te manda el cliente | Qué le devolvés | Qué diferencias o incidencias revisar |
|---|---|---|---|
| Estampado, sublimación y teñido | Tela en rollos, por kilo o por metro | La tela procesada | Pruebas de color, puntas de rollo y fallas |
| Corte y plegado de chapa | Chapa o planchuelas | Las piezas cortadas o plegadas | Recortes y piezas rechazadas |
| Pintura y galvanizado | Piezas ya fabricadas | Las mismas piezas, terminadas | Piezas dañadas, rechazadas o pendientes de repaso |
| Inyección de plástico | Material en granos y, a veces, el molde | Las piezas inyectadas | Coladas, purgas y piezas rechazadas |
| Confección | Tela en rollos o ya cortada | Las prendas | Retazos y prendas falladas |
En pintura y galvanizado, distinguí las piezas recibidas, las entregadas y las que siguen en proceso o quedaron rechazadas.
¿Qué tengo que anotar del material de cada cliente?
Estos son los movimientos y registros que conviene distinguir para explicar qué pasó con el material de cada cliente.
| Momento | Qué anotar | Quién lo anota |
|---|---|---|
| Entra | De qué cliente es, de quién viene (a veces lo manda su proveedor), el remito con su foto, el material y la cantidad | Quien recibe, en el momento |
| Se usa | Para qué pedido salió y cuánto | El encargado, cuando arranca el pedido |
| Sobra | Cuánto vuelve al saldo del cliente, atado al pedido que lo dejó | Quien termina el pedido |
| Se pierde | La falla, con foto, en qué máquina pasó y cuánto material se perdió | El operario o el encargado |
| Vuelve al cliente | Qué se le devolvió sin usar o como retazo, con el remito de salida | La oficina o quien despacha |
La cantidad se anota como llega y como se usa. Si la tela entra en kilos y se usa en metros, el rinde de cada entrada une las dos cifras.
Cómo cargar la entrada sin frenar al camión está en la guía de control de mercadería entrante.

¿Cómo sé cuánto le queda a cada cliente de lo suyo?
El saldo de cada cliente es una cuenta: lo que entró, menos lo que salió para sus pedidos, más lo que volvió como sobrante, menos lo que le devolviste. Que la haga el sistema con los movimientos, y que nadie escriba el saldo a mano: un número tipeado se desfasa en cuanto alguien se olvida de algo.
Para controlar el saldo, mantené separados los materiales de cada cliente y conservá el detalle de sus movimientos. Lo primero: el mismo material de dos clientes son dos stocks, aunque estén en el mismo estante. Lo segundo: el saldo tiene que poder abrirse. No alcanza con decirle «te quedan 120 metros»; tenés que poder mostrarle cada entrada y cada pedido, en orden, con lo que quedaba después de cada uno.
Si el saldo da negativo, revisá las entradas y las cantidades descontadas por los pedidos. Conviene que el sistema avise sin frenar la planta. Cómo se mide lo que de verdad consume cada pedido está en la guía de stock y consumo de materia prima.
¿Qué hago con lo que sobra y con lo que se pierde en el proceso?
Lo que sobra de un pedido vuelve al saldo del cliente, atado al pedido que lo dejó. Anotalo como un movimiento aparte, sin restarlo de lo que se usó. «Salieron 400 metros y volvieron 35» dice qué pasó; un consumo de 365 sin explicación, no. Si una pérdida ya está incluida en la cantidad que salió para ese pedido, no la vuelvas a descontar.
Las pérdidas también necesitan una explicación: una tela manchada, una pieza mal plegada, una tanda rechazada. Registrala como falla en el momento, con la foto, la máquina y el material perdido, colgada del pedido. En Prospia Producción la falla documenta lo que pasó; cargarla no es otro descuento del stock. Y las fallas registradas dan estadísticas de cómo avanza la calidad: muestran qué máquina falla más y permiten tomar medidas de mejora continua.
También registrá lo que vuelve al cliente: los rollos sin usar, los retazos, la chapa que sobró. Si no se anota, el saldo muestra material que ya no está y el próximo pedido se planifica con algo que no existe.
¿Cuándo deja de alcanzar la planilla para el material de clientes?
Con pocos clientes, una planilla anda. Éstas son las señales de que ya no:
- Para contestar cuánto le queda a un cliente hay que sumar a mano entradas y pedidos de varias hojas.
- El mismo material de dos clientes está en una sola fila, o el de uno se usó en el pedido de otro.
- Las salidas que no son pedidos están escritas en las observaciones, donde no se suman.
- Hay saldos negativos que nadie sabe explicar.
Ahí conviene un sistema. Cada pedido tiene un estado único que ven la oficina y la planta. Es colaborativo: quien recibe carga la entrada, el encargado asigna el material y el operario cambia el estado cuando el pedido pasa de sector, desde la compu, una tablet o el celular. Queda el historial de quién cambió qué y cuándo. El plan de las máquinas se acomoda cuando movés un pedido. Y cada persona tiene sus permisos. Si además mandás trabajo a talleres de afuera, mirá la guía de talleres externos.
¿Cómo mejora Prospia Producción el control del material a façon?
Prospia Producción se arma con tus materiales, tus estados y tus nombres. Problema por problema, esto es lo que cambia:
- Cada entrada queda a nombre de su dueño. Quien recibe la carga desde el celular con la foto del remito; elige el cliente y el material sale de una lista con los suyos, o se crea ahí mismo. Lo que no se sabe en la puerta se completa después, y el sistema marca las entradas que quedaron sin metros o sin remito. Ya existe.
- Nadie suma a mano. La ficha del cliente muestra cada material con cuánto entró, cuánto salió y cuánto queda, y al tocarlo, sus movimientos en orden con el saldo después de cada uno. Si da negativo, avisa sin frenar el trabajo. Ya existe.
- El pedido registra la salida y el sobrante vuelve por separado. Al elegir el material del cliente en el pedido, se descuenta de su saldo; lo que sobra se carga en la ficha del pedido y vuelve a su stock, atado a ese pedido. Ya existe.
- Lo que se pierde tiene explicación. La falla se carga por máquina, con fotos y el material perdido, y la ficha del pedido la muestra. Ya existe.
- Lo que vuelve al cliente baja el saldo. Registrar las devoluciones y las salidas que no son pedidos, como muestras o retiros, se construye a medida para tu planta.
- Tu unidad, no la de otro rubro. El stock ya se lleva en metros, con los kilos y el rinde de cada entrada; contar piezas, chapas o bolsas se adapta a medida.
- Cuando un cliente llama, vos o la oficina le preguntan a la IA por WhatsApp, por texto o por audio, en qué está su pedido. Ya existe.
Se arranca por lo que más duele, casi siempre los pedidos y sus estados o el saldo de cada cliente. Lo que tenés en Excel o Google Sheets se migra, verificado contra el original, y el resto se suma por etapas. Cada pantalla tiene un botón para pedir un cambio o reportar un error.