¿Qué es una orden de trabajo y en qué se diferencia del pedido?
La orden de trabajo (la OT) es la instrucción que la oficina le da a la planta: qué fabricar, cuánto, con qué y para cuándo. El pedido es lo que encargó el cliente; la orden es cómo se va a hacer adentro. A veces es un pedido, una orden; otras, un pedido grande se parte en varias órdenes, por producto o por máquina.
Esta guía habla de la orden de producción, la que recorre los sectores. La de mantenimiento o la del taller mecánico usan el mismo nombre, pero llevan otros datos.
¿Qué datos tiene que tener una orden de trabajo?
Pocos, pero que no falte ninguno. Estos son los que aparecen en casi todas las plantas, con un nombre u otro:
| Dato | Para qué sirve | Quién lo completa |
|---|---|---|
| Número de orden | Que todos hablen de la misma orden. No se repite nunca. | La oficina, al darla de alta |
| Cliente | Saber para quién es y poder contestarle cuando pregunta. | La oficina |
| Qué hay que hacer | El producto, las medidas y la terminación, con el plano, el diseño o la muestra aprobada. | La oficina o el área técnica |
| Cantidad y unidad | Cuánto fabricar, en piezas, metros o kilos, siempre en la misma unidad. | La oficina |
| Materia prima | Qué material usa y de quién es, si trabajás con material del cliente. | La oficina o el depósito |
| Fecha prometida | Saber si va atrasada. Sin ella no hay órdenes atrasadas, hay órdenes viejas. | Ventas o la oficina |
| Prioridad | Qué va primero cuando dos órdenes compiten por la misma máquina. | El encargado |
| Máquina y día | Dónde y cuándo se hace. | Quien programa la planta |
| Estado | En qué sector está ahora. | Cada sector, cuando la orden pasa al siguiente |
| Cierre | Cuánto salió bueno, qué fallas hubo, cuánto material se perdió y cuánto sobró. | El último sector y el control |
Cada planta les pone sus nombres y suma lo suyo: el color en una imprenta, el molde en inyección, la tela en una planta textil.
Conviene prestar atención a la fecha prometida y al registro del cierre. Sin la primera no sabés qué está atrasado. Sin el segundo no sabés cuánto salió bueno, qué fallas hubo ni cuánto material se perdió o volvió al stock.
¿Cómo viaja una orden de trabajo por la planta?
Un recorrido típico, del escritorio a la entrega:
- Emisión: la oficina la da de alta con los datos de la tabla.
- Preparación: se junta el material y se confirma el diseño o el plano.
- Programación: se le asigna máquina y día.
- Producción: pasa por los sectores que correspondan. En una metalúrgica, corte, plegado, soldadura y pintura; en una imprenta, preprensa, impresión y terminación.
- Control: se revisa antes de darla por terminada.
- Lista para entregar y, al final, entregada.
Cada paso es un cambio de estado, y el estado se cambia cuando la orden pasa de un sector a otro, no a fin del día. Con la orden en papel, eso es una firma o un sello en la hoja que acompaña el trabajo. El problema es que la hoja está en el galpón y la pregunta del cliente llega a la oficina. Cómo armar esos estados está en la guía de seguimiento de pedidos en una fábrica.

¿Qué se anota al cerrar la orden de trabajo?
El cierre es lo que convierte la orden en información. Son cuatro cosas:
- Cuánto salió bueno, en la misma unidad en que se pidió.
- Qué fallas hubo, en qué máquina, y cuánto material se perdió.
- Cuánto material sobró y adónde volvió.
- La fecha en que se terminó.
Con eso sale cuánto tarda de verdad una orden, qué máquina da más fallas y si la calidad mejora con el tiempo. Una orden archivada sin cierre dice que se hizo, pero no cómo.
¿Cuándo deja de alcanzar la orden en papel o en Excel?
Una orden en papel, o una planilla con una fila por orden, funciona cuando hay pocas órdenes y una persona las sigue todas. Estas son las señales de que ya no alcanza:
- Para saber en qué está una orden, alguien tiene que ir a la planta o preguntar en el grupo de WhatsApp.
- Hay órdenes perdidas, manchadas o con datos mal copiados de una hoja a otra.
- La planilla de la oficina dice una cosa y la hoja que está al lado de la máquina dice otra.
- Nadie sabe cuántas órdenes están atrasadas hasta que llama el cliente.
- Las fallas y el material perdido no se anotan, o van a un cuaderno aparte que nadie suma.
Ahí conviene un sistema: un estado único que ven la oficina y la planta, colaborativo porque cada sector mueve lo suyo, con el historial de quién cambió qué, un plan que se acomoda solo y permisos para cada persona. Cómo hacer el cambio sin perder lo que ya tenés está en cómo dejar de controlar la producción en Excel.
¿Cómo mejora Prospia Producción las órdenes de trabajo de tu planta?
Es un sistema hecho a medida de tu planta: los estados, las máquinas, los campos y los nombres son los tuyos. Cada pedido funciona como la orden de trabajo. Problema por problema, esto cambia:
- La orden deja de perderse. Se da de alta una vez y la ven todos: la oficina, el encargado y el operario. Se encuentra con el buscador, los filtros y las vistas guardadas. Ya existe.
- Nadie llama al galpón para saber en qué está. Cuando la orden pasa de sector, el operario cambia el estado desde una computadora, una tablet o el celular, y la oficina ya la ve en el sector siguiente. Queda quién la movió, cuándo y de qué estado a cuál. Ya existe.
- El programa deja de vivir en un pizarrón. El encargado arrastra cada orden a una máquina y un día, ve cuánto más le entra y reparte una orden larga en varios días. El color es el estado real. Ya existe.
- El material está a la vista. Lo que entra se carga con la foto del remito desde el celular, y el stock se ve por material y por cliente, con los sobrantes atados a la orden. Si da negativo, avisa. Ya existe.
- Las fallas no quedan en un cuaderno aparte. El operario las registra por máquina, con foto y material perdido, vinculadas al pedido. El dueño ve qué problemas se repiten y toma medidas de mejora. Ya existe.
- El cierre se adapta a tu circuito. Registrar la cantidad buena y la fecha de terminación en un cierre propio de la orden se construye a medida para tu planta.
- Las fechas prometidas se siguen. Una vista de órdenes vencidas, ordenada por compromiso de entrega, se construye a medida para tu planta: la oficina carga la fecha acordada y el dueño ve cuáles necesitan atención sin esperar el llamado del cliente.
- El dueño ve el conjunto. El tablero muestra la producción por mes y por cliente, cuánto tarda la mitad de las órdenes y cuánto tarda el 90 %. Ya existe.
- El plano viaja con la orden. Los adjuntos en pedidos ya existen: guardás el plano o el diseño junto a la orden. Un formato para imprimirla y el cálculo del material que consume cada producto se construyen a medida.
Se arranca por lo que más duele, casi siempre las órdenes y sus estados. Lo que tenés en Excel o Google Sheets se migra, verificado contra el original, y el resto se suma por etapas.